Entradas

Mostrando entradas de abril, 2010

Los relojes: pueden causar adicción

Pues sí , después de la última entrada que comenzó como un juego más al que Lewis Carroll pretendía someternos:

...Supongamos que tengo dos relojes: uno no funciona en lo absoluto, y el otro se retrasa un minuto al día: ¿cuál preferirías? "El que se retrasa", replicarías sin ninguna duda. Ahora observa: el que se retrasa un minuto al día tiene que emplear doce horas, o setecientos veinte minutos, hasta que de nuevo señale la hora correcta; por consiguiente, es puntual una vez cada dos años, mientras que el otro es puntual evidentemente siempre que sea la hora por él indicada, lo que ocurre dos veces por día.

De manera que ya te has contradicho una vez.


"Ah, pero", dirás, "¿de qué me sirve que sea puntual dos veces al día, si no puedo saber cuándo lo es?".

Bueno, supongamos que el reloj marca las ocho en punto, ¿no comprendes que el reloj será puntual a las ocho en punto? Tu reloj señalará la hora exacta cuando sean las ocho en punto.

"Sí, ya veo", m…

El reloj de Lewis Carroll.

No tengo reloj, no me gusta saber la hora qué es; prefiero guiarme de mi reloj biológico, y ... bueno, no me va nada mal, en definitiva, ningún reloj con el que me cruzo marca la misma hora, el que está adelantado para  así no llegar tarde, el que se quedo con la hora antes del cambio horario esperando un nuevo cambio, el que agotó  la pila olvidado en una pared o en un cajón...
  Una vez más acudo a Lewis Carroll para plantear un problema:
¿Qué es mejor, un reloj que da la hora exacta una vez por año, o un reloj que es puntual dos veces al día?.


http://farm3.static.flickr.com/2407/2269429496_610d518288.jpg

... " El primero en romper el silencio fue el Sombrerero.


-¿A cómo estamos hoy? -dijo, volviéndose a Alicia: se había sacado el reloj del bolsillo, y lo consultaba inquieto, sacudiéndole de cuando en cuando, y llevándoselo al oído. Alicia reflexionó un poco, y luego dijo:
-A cuatro.

-¡Va retrasado dos días! -suspiró el Sombrerero-....

... "¡Qué reloj más raro!", comentó.…

Las falacias matematicas son problemas de lógica?

Un recurso que ya apenas usamos en clase son lo que se llama falacias matemáticas, no parece que interesen mucho a los alumnos, por eso cuando en un blog del que soy seguidora  ( http://eliatron.blogspot.com//), apareció una que parte de que 4 = 5, no le presté más atención. Sin embargo,  me equivocaba, la potencia de las redes sociales: (tuenti, facebook, ... )  ha hecho que mis alumnos  manifiesten  su interés. Por ello y a  petición de Nicolás  quiero invitarlo así como  a Alvaro, a Jorge , a ... todos los que querais, a que vuestras  reflexiones y opiniones la compartamos aquí.

La antropología a la inversa: Los Papalagi

Imagen
En clase me gusta resaltar que no es lo mismo el inverso  que la inversa -es cuestión de géneros-el inverso del seno de un ángulo es la cosecante del ángulo, la función inversa del seno de un ángulo es el arcoseno- y aquí los géneros se entremezcan en perfecta armonía-.

En sentido inverso o en el ordinario podían  recorrer las horas  los relojes que vi en  mi último viaje a Italia  en el interior del Palazzo Ducale en Venecia, motivo por el que éste de la imagen  ( que tome en un día con niebla) tiene el número  romano cuatro como IIII ,evitando así la confusión entre el IV y el VI.

 Este reloj de San Marcos en la Torre del Reloj [dell’Orologio, en italiano] está en el lado norte de la Plaza de San Marcos , construido en 1496, marca las horas, las fases de la luna y el sol  y el zodiaco: en su centro, la Tierra - no fue hasta el s. XVI que Copernico, matemático,  jurista, físico, clérigo católico, gobernador, administrador, líder militar, diplomático , economista y como afición: astrón…

Descubriendo Matemáticas en cada viaje

Imagen
Una visita a Peñafiel me hizo evocar sabores del castellano antiguo: imagino al infante Don Juan Manuel saboreando un lechazo al horno en el Molino de Palacios, degustando cualquiera de los caldos de la Ribera del Duero, paseando por la orilla del río Duratón, para descansar en el majestuoso Convento de San Pablo donde se dice escribió El Conde Lucanor, perdiéndose por los dos  kilómetros de laberintos de las bodegas en las entrañas de su castillo reapareciendo como si se tratase de un viaje en el tiempo en las modernísimas Bodegas Protos del arquitecto Richard Rogers, donde  la tecnología convive en perfecta simbiosis con el moho de sus bodegas : aromas de roble y frutas que invitan a disfrutar del buen vino.

Prismas del majestuoso Convento de San Pablo de estilo gótico-mudéjar; las  espirales de  las volutas  sobresalen embelleciendo el conjunto por sí mismas, superficies de revolución, cilindros para destacar la Torre del Homenaje del castillo rematadas por siete discos circulares c…