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domingo, 9 de diciembre de 2012

La Navidad vista con un matescopio.

         Puestos a hablar de cómo celebrar la Navidad que es lo que toca en estas fechas, y si de lo que se trata es de buscar un equilibrio entre el derroche y la austeridad, voy a usar  con mis alumnos  un estudio de unos estudiantes de  la  University of Sheffield de cómo adornar un árbol : 
                            

          No sería mala idea en cada tienda de adornos una calculadora como la que aparece en este enlace:   http://www.shef.ac.uk/news/nr/debenhams-christmas-tree-formula-1.227810  se fomentaría  la cultura de la economía  economía doméstica y nos haríamos  un poco mas amigos de los números.

              Luego le va a tocar el turno a San Nikolaus, nos va ayudar a desarrollar el sentido crítico usando unos cálculos:

                                      



    Para acabar de romper la magia de la Navidad un dato:  las posibilidades de que un número del  esperado sorteo del 22 de diciembre sea el agraciado con el 'Gordo', es de tan solo un 0,001 %, así que todos los que compramos ilusionados sabemos que vamos a perder dinero, lo ha calculado Juanjo Rué, investigador del Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT).

lunes, 15 de octubre de 2012

Infinitas formas de grafía del símbolo del infinito.


   Límites, indeterminaciones, el infinito en todo su esplendor; mis alumnos prefieren escribir inexistentes operaciones mezclándolo con cifras hindoarábigas, dividen por cero, lo mismo restan infinitos que lo multiplican proporcionadamente por números negativos para conseguir una discontinuidad de salto infinito; y yo, les pido respeto, les sugiero que muestren una apasionada sumisión a las  reglas propias de ese concepto que los socráticos asociaban con algo perverso, y, tan enormemente grande, que estaba vinculado al desorden y el caos, el apearon (άπειρος) con el que los griegos designaban lo ilimitado, lo carente de definición y cuya grafía fue introducida por el matemático inglés John Wallis en 1655 en su Arithmetica Infinitum (Oxford, 1665) aunque en 1694 Bernouilli lo asoció a la curva lemniscata


  
Curva  que bien podría servirte para una matemática declaración de amor infinito.
 
    A semejanza de la elipse: conjunto de puntos que cumplen que la suma de las distancias a dos puntos dados, denominados focos, es constante, la lemniscata es el conjuntos de puntos que cumplen que el producto de las distancias a dos puntos dados, denominados focos, es constante. 
  

  Muchos años ha necesitado la humanidad para aceptar el infinito, también los números negativos usados en China en el siglo III. a. de C. no eran admitidos como resultados, la diagonal de un cuadrado de lado una unidad, la raíz de dos, atentaba a la razón en la Grecia pitagórica,- de ahí su nombre, irracional-, aún en   1202  Fibonacci comenzaba de esta forma tan revolucionaria su libro El Liber abacci:
“Hay nueve figuras de los indios: 9,8,7,6,5,4,3,2,1. Con estas nueve figuras, y con el signo 0 que en árabe se llama zephirum, se puede escribir cualquier número, como se demostrará.”
No es de extrañar  que  un alumno en 1º de E.S.O. Iván, comentaba  el primer día de clase que además de los números naturales, el conocía los números grandes, es todo un largo camino el que nos queda que recorrer a profesores y alumnos, veremos a ver en qué queda la  apasionante experiencia de una clase cualquiera que, si para los alumnos al igual que el infinito de Aristóteles" no es aquello fuera de lo cual no hay nada, sino aquello fuera de lo cual siempre hay algo", los profesores tenemos la honorable misión de conseguir que una clase sea lo opuesto, aquello fuera de lo cual hay algo pero que dentro está todo.


  • Un libro acerca de la notación en Matemática a través de su historia:
http://es.scribd.com/doc/49204696/Cajori-A-History-of-Mathematical-Notations


“Esta entrada participa en la edición 3.1415926 del Carnaval de Matemáticas, alojado en el blog Series divergentes.”

Descubriendo a Emmy Noether de la mano de Eduardo Sáenz de Cabezón.

                Verano, es tiempo de aprender, y para ello hay que leer; empiezo un libro : "El árbol de Emmy. Emmy Noether, la mayor ...